Corría el año 1991...cuando llego a mis manos una lata de Brahma Limao, que luego le lleve a mi padre que coleccionaba latas. Pero encontré que tenía 6 latas iguales a esa. Fue entonces que opte por guardármela y comenzar a coleccionar latas de bebidas. Los primeros años las tenía en cajas. Como muchos coleccionistas, iba exponiendo en distintos sitios de mi casa. Fue una tarde, en diciembre de 1997, cuando comencé a poner estanterías en mi pieza, y las decoré con 480 latas. Al poco tiempo conocí al Colcer (Asociación argentina de coleccionismo cervecero) y entendí que no todas las latas tienen el mismo valor comercial. Que las de hierro son muy preciadas por los coleccionistas. Que la mejor manera de abrir una lata es por abajo. Y descubrí este hermoso mundo de la breweriana. Hoy mi colección ha ido ganando terreno… son mas de 7500 latas perfectamente catalogadas y fotografiadas. Desde hace un tiempo, por una cuestión de reordenamiento, opté por no detenerme más con latas que no sean de cerveza. Razón por la cual estas han quedado solo en exposición.En cuanto a las cervezas me interesan de todo el mundo siempre y cuando sea mediante intercambio, pero a la hora de buscar priorizo las argentinas (incluyendo todas sus diferencias), al menos una lata de cada país, e intento conseguir todas las latas latinoamericanas (sin abundar en detalles menores)”.